Un rostro iluminado, expectante, sorprendido. Tres elementos que configuran o concentran la contemplación: los ojos, la boca entreabierta y la perla. Una mirada y unos labios que nos interrogan y nos conmueven. Una belleza que nos habla de la sencillez, de la sensualidad, de la grandeza de un retrato anónimo pero eterno. (JRCI)
martes, 21 de agosto de 2018
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
-
El capitalismo salvaje, la codicia de los poderosos, estan creando monstruos como Milei, pero también estan empobreciendo a la clase media...
-
Podemos engañar a los demás, haciéndoles ver que somos “perfectos”, que no nos equivocamos, que tenemos la razón, a ello nos conduce...
-
Que poca repercusión ha tenido la muerte de José María Álvarez poeta cartagenero cosmopolita, culto, hedonista, vitalista pero incómod...
No hay comentarios:
Publicar un comentario